miércoles, 29 de septiembre de 2010

Miles de evangélicos recorren Jerusalén en solidaridad con Israel

  • Celebración de "la fiesta de los Tabernáculos"




Miles de cristianos evangélicos recorrieron las principales calles de Jerusalén con motivo de la festividad judía de Sucot o "de los Tabernáculos", en su marcha anual de solidaridad con Israel.

La marcha, que pasó por las calles del centro urbano hasta llegar a las murallas de la ciudad vieja, comenzó en el Parque Sacker, a los pies del Parlamento (Kneset), en un colorido desfile en el que proliferaban las banderas de más de cuarenta países y los cantos en distintos idiomas.

"Venimos a Jerusalén, especialmente estos días, para expresar nuestro amor y el derecho a existir del pueblo judío", dijo el pastor Héctor Pardo, director de la Embajada Cristiana Internacional en Colombia.

Para el pastor, Jerusalén "necesita de paz" para poder convertirse en "la capital de todas las naciones de la tierra, abierta a todos".

En la décimo séptima vez que participa en la marcha, el Pastor Pardo manifestó que "esta es una oportunidad para festejar con el pueblo de Israel una fiesta común a ambas religiones", la de los Tabernáculos, según aparece en las Sagradas Escrituras.

Organizada por la Embajada Cristiana de Jerusalén, fundada en 1980 y que reúne a las principales iglesias evangélicas del mundo, la marcha se ha convertido en una tradición de la fiesta de los Tabernáculos, en la que los judíos conmemoran su paso por el desierto tras el Éxodo de Egipto, hace unos 3.500 años, según el relato bíblico.

La marcha de Sucot es una de las principales muestras de apoyo al Estado judío por parte de las iglesias evangélicas, y va acompañada durante toda la semana de conferencias, asambleas y excursiones por los lugares santos.

Los propulsores de esta actividad aluden al mandato dado por el profeta Isaías para considerar una obligación "confortar al pueblo de Israel", apoyarle en los momentos de dificultad y colaborar para que todos los judíos dispersos por el mundo regresen a la Tierra Prometida.

Con ello alientan "el regreso de Jesús el Mesías a la Tierra" y acercan su propia redención, explicó el pastor brasileño Antonio Fernandes Nogueira.

El apoyo espiritual se traduce a nivel político en una defensa de las posturas de los gobiernos de Israel y de la necesidad de mantener unificada Jerusalén bajo bandera israelí, a pesar de que los palestinos reclaman la parte oriental de la ciudad.

"Venimos también a expresar el derecho (de Israel) a tener a Jerusalén como su capital eterna e indivisible (...) porque así lo establece la Biblia", agregó el Pastor Pardo.

La popularmente conocida como "Marcha de Jerusalén" está también organizada por la Intendencia de la ciudad y en ella tomaron parte miles de israelíes de todo el país organizados por ciudades y comités de trabajadores.

Según datos del Ministerio de Turismo, del extranjero participaron unos 7.000 evangélicos procedentes, entre otros países, de Australia, Bolivia, Canadá, Chile, Austria, India, Italia, Nigeria, Finlandia y Noruega.

La mayor delegación, con unos 1.000 participantes, procede de Brasil y estuvo encabezada por el Pastor Rene Terra Nova.

"El turismo cristiano a Israel, en todas sus corrientes y creencias, es uno de nuestros principales focos de actuación y campañas de marketing", afirma el ministro de Turismo, Stas Misezhnikov, con motivo de la Semana Evangélica en Jerusalén.

Sede de los principales santuarios judíos y cristianos, la ciudad santa atrajo este año a más de dos millones de peregrinos de ambas religiones.

Miles de agentes policiales fueron desplegados en la ciudad con motivo de las celebraciones, mientras un helicóptero seguía desde el aire el curso de la marcha.

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