martes, 19 de octubre de 2010

La ANP intentará doblegar a Israel con el apoyo de la ONU

  • La confabulación internacional en contra de Israel
  • La culminación de este sentimiento antisemita se verá en la batalla de Armagedón
El presidente palestino, Mahmud Abás, tratará de recabar el apoyo de la comunidad internacional para doblegar la intransigencia del primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, que mantiene bloqueadas las negociaciones de paz mientras impulsa la expansión judía en los territorios ocupados.

La dirección palestina está estudiando dos opciones a corto plazo: instar a la ONU a que reconozca un Estado en las fronteras de 1967 o pedirle una resolución explícita que condene sin paliativos la expansión judía en Cisjordania.

Abás no sólo exige una congelación total de las obras que israelíes en los territorios ocupados, sino también una anulación del plan para construir 238 viviendas en el sector oriental de Jerusalén, que se aprobó la semana pasada.

Respecto al supuesto "carácter judío" de Israel, que ahora demanda Netanyahu, fuentes palestinas indicaron que este planteamiento ya se sugirió en 1993 y se descartó totalmente en la declaración de reconocimiento mutuo entre la OLP e Israel ese mismo año. Los palestinos lo rechazaron y no ha cambiado nada para que ahora lo acepten. De hecho, el presidente Abás lo ha descartado.

Contactos indirectos
La dirección palestina también ha acordado mantener un llamamiento permanente para celebrar reuniones "abiertas y continuas" en las que se analizarán las situaciones que se vayan creando, aunque es evidente que Israel no tiene la menor intención de resolver lo que los palestinos denominan el "desafío actual", que consiste en determinar con claridad las fronteras entre los dos Estados según la línea de 1967.

En estos momentos no existen contactos directos entre Netanyahu y Abás. Las comunicaciones entre ambos se hacen a tres bandas: Netanyahu informa a su asesor Yitzhak Moljo, quien se lo comunica al incombustible y tendencioso Dennis Ross, consejero de la secretaria de Estado Hillary Clinton, quien a su vez se pone en contacto con los palestinos.

Las cosas marchan tan mal que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se ha visto obligado a "aplazar" in extremis la cumbre que se iba a celebrar esta semana en París, con la participación de Netanyahu, Abás, Clinton y el presidente egipcio, Hosni Mubarak.

En principio, la cumbre se ha postergado un mes, de acuerdo con EEUU, que ha llegado a la conclusión de que no tiene sentido celebrar una cumbre condenada al fracaso. A estas alturas ni siquiera está garantizada la celebración de la cumbre mediterránea de Barcelona en noviembre.

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