jueves, 14 de abril de 2011

Príncipe Felipe animó a reanudar las negociaciones de Israel con los palestinos


  • Presión internacional para que Israel logre a corto plazo un acuerdo "paz y seguridad" con los palestinos

  • Cuando Israel ceda parte del territorio que Dos les dió, como parte de este acuerdo, se dará inicio al juicio de Dios sobre las naciones ("la gran tribulación")


El príncipe de Asturias animó en Jerusalén a reanudar pronto los esfuerzos negociadores en Oriente Medio y a perseverar en busca del objetivo de la convivencia de Israel "con todos los Estados árabes vecinos, incluido el palestino, en condiciones de armonía, plena seguridad y reconocimiento" mutuo.


El heredero de la corona española, que visita Israel por vez primera, acompañado por la princesa Letizia, se pronunció así en el brindis de la cena oficial ofrecida en el emblemático hotel King David por el presidente, Shimon Peres, quien subrayó que "prácticamente la totalidad del abanico político" del Estado judío acepta la fórmula de los dos Estados para poner fin al conflicto.


Ahora bien, Israel "seguirá haciendo todo lo necesario" para "defender la seguridad de sus ciudadanos y poner fin al terrorismo", advirtió Peres, tras destacar que "cientos de miles" de ciudadanos han vivido estos días "bajo el ataque de misiles y proyectiles de mortero lanzados por Hamas desde Gaza" y el joven de 16 años Daniel Viflic "lucha por su vida" al recibir heridas en la cabeza, después de que el autobús escolar en el que viajaba recibiera el impacto de un misil antitanque disparado por terroristas islámicos palestinos.


El jefe del Estado recibió a los príncipes en la sede presidencial y mantuvo una entrevista con don Felipe en la que hizo gala de su proverbial optimismo cuando su invitado le preguntó si ve en el horizonte una reanudación de las conversaciones de paz con los palestinos, según informaron fuentes diplomáticas tras la reunión.


Las mismas fuentes indicaron que Peres había trasladado al Príncipe las impresiones de su reciente viaje a Washington, donde había encontrado al presidente estadounidense, Barack Obama, especialmente interesado en mantener un papel activo y constructivo en favor de la paz en Oriente Medio.


España trabaja en la UE para que se produzca un reconocimiento efectivo de la Autoridad Palestina como Estado y comparte con muchos de sus socios europeos la necesidad de buscar un acuerdo que permita consolidar este paso con una negociación sobre parámetros concretos, si bien es consciente de que no va a haber una posición única en el seno de la Unión.


En este contexto, tanto el príncipe como Peres valoraron en sus discursos la herencia de la Conferencia de Paz de Madrid y el heredero de la corona recalcó que España seguirá estando a disposición de las partes para "generar espacios de entendimiento mutuo", en plena colaboración con la UE y otros actores internacionales, una actitud saludada por el presidente.


También manifestó la esperanza de que la Unión por el Mediterráneo surgida en el marco del proceso de Barcelona pueda sortear las diferencias que separan a algunos de sus socios y seguir promoviendo la colaboración entre todos los estados ribereños. Al igual que en su reciente visita a Madrid, Peres puso también de relieve las expectativas suscitadas en Israel sobre una posible democratización de la vida política en los países árabes recorridos por las revueltas "contra la pobreza y la opresión".


En el terreno bilateral, instó a aprovechar el "enorme potencial de crecimiento" de las relaciones comerciales en ámbitos como la tecnología verde, las energías renovables, el agua y la comunicación y animó a reforzar la cooperación científico-económica. De igual modo, el Príncipe apostó por impulsar la colaboración en el ámbito de los nuevos conocimientos científicos y avances tecnológicos que caracterizan "la nueva economía del conocimiento".


Ante un centenar de invitados de ambos países -entre ellos empresarios, hispanistas y representantes del deporte y la cultura, como la cantante Noa-, el heredero de la corona reafirmó asimismo el compromiso de España frente a "la lacra" del antisemitismo, una sensibilidad que los príncipes tuvieron oportunidad de mostrar durante su visita al Museo del Holocausto.


Allí, como hicieron los reyes de España durante su histórico viaje de 1993, los príncipes rindieron homenaje a las víctimas de los campos de exterminio nazi en una emotiva ceremonia celebrada en la Cripta del Recuerdo.


El heredero de la corona y su esposa completaron la jornada en Tel Aviv, donde visitaron una muestra de diseño digital en el Centro Rabin, producto del trabajo de 15 universitarios y de la cooperación bilateral, y ofrecieron una recepción a cerca de 400 representantes de la colonia española, a quienes el príncipe agradeció su contribución al "actual prestigio de lo español en Israel".

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