miércoles, 13 de noviembre de 2013

PROFECÍA: Reconstrucción del Templo de Israel



La promesa que Jehová (Yahweh) hace a su Pueblo de que un día habría de venir y su pueblo tendría un Templo dónde adorarle ocurre durante el siglo quinto a. C, a través del profeta Malaquías - en Hebreo Malají - que significa "mi mensajero". 

El Señor, a través de Malaquías dice a su Pueblo: "El Señor, a quien ustedes están buscando, va a entrar de pronto en su templo…después ellos (los israelitas) podrán presentar su ofrenda al Señor, tal como deben hacerlo (Malaquías 3:1-3)." Pero en el verso 4 nos dice: "El señor Todopoderoso dice: "Yo vendré a juzgarlos a ustedes. Y al mismo tiempo seré testigo contra los que practican la magia, los que cometen adulterio, los que juran en falso, los que oprimen a los trabajadores, a las viudas y a los huérfanos, los que tratan mal a los extranjeros y los que me falten el respeto (Malaquías 3:5)." 

También el profeta Isaías, en el siglo octavo a. C. profetiza: "Yo los traeré a mi monte sagrado y los haré felices en mi casa de oración. Yo aceptaré en mi altar sus holocaustos y sacrificios, porque mi casa será declarada casa de oración para todos los pueblos (Isaías 56:7)." 

 Esta "casa de oración" a que se refiere la Biblia en estas citas, es el Templo de Jehová. Salomón, conocido ampliamente por su sabiduría, también es muy conocido por haber consumado los planes de su padre David de construir un Templo a Jehová, el Dios de Israel. Este Templo era majestuoso en hermosura y con el tiempo habría de convertirse en el símbolo de la relación íntima de Israel con su Dios. 

La Biblia es específica en los detalles de la construcción del Templo, proporcionando hasta sus dimensiones. En el primer libro de Reyes la Biblia nos relata: "Salomón comenzó la construcción del templo del Señor en el cuarto año de su reinado en Israel, en el mes de Ziv, que es el segundo mes del año, cuando hacía ya cuatrocientos ochenta años que los israelitas habían salido de Egipto (1 Reyes 6:1)." 

La Biblia nos narra: "El día siete del mes quinto del año diecinueve del reinado de Nabucodonosor, rey de Babilonia, Nabuzaradán, oficial del rey y comandante de la guardia del rey y comandante de la guardia real, llegó a Jerusalén e incendió el templo, el palacio real y todas las casas de la ciudad… (2 Reyes 25:8-9)." "El Templo de Salomón fue destruido en 586 antes de Cristo" (Enciclopedia Grolier, 1996). Pero después del destierro a que los israelitas fueron sometidos por largos años en Babilonia, regresan a su tierra y "Zorobabel, hijo de Salariel, y Josué, hijo de Josadac junto con sus compañeros los sacerdotes y levitas, y con todos los desterrados que volvieron a Jerusalén, iniciaron la reconstrucción del templo de Dios en el mes segundo del segundo año de su llegada a Jerusalén … (Esdras 3:8)." Pero este templo también habría de desaparecer. 


¿POR QUÉ ERA EL TEMPLO DE JERUSALÉN TAN ESPECIAL? 

La Biblia nos narra que era en el Templo donde los sacerdotes se encontraban con Jehová y él les hablaba, les hacía saber sus deseos y sus planes. En caso de guerra los israelitas iban al templo y consultaban a Jehová (Yahweh) y él les daba o negaba su aprobación. Y entre todas las ciudades de Israel, Jerusalén fue la escogida por Dios para que se construyera su templo. Dios mismo le dijo a David, su siervo: "Desde el día en que saqué de Egipto a mi pueblo, no había escogido yo ninguna ciudad entre todas las tribus de Israel para que en ella se construyera un templo donde residiera mi nombre, … pero escogí a Jerusalén para que mi nombre resida allí… (2 Crónicas 6:5-6)." 

Podemos ver claramente cómo Dios se complació en que su templo sagrado, donde su nombre residiría fuese construido en Jerusalén. Eso le da un lugar especial a Jerusalén. ¡Dios no ha de escoger otra ciudad para que se construya su nuevo Templo! 


LAS MEDIDAS PRESISAS DEL NUEVO TEMPLO QUE HA DE SER CONSTRUÍDO LE FUERON DADAS AL PROFETA EZEQUIEL EN UNA VISIÓN 
(Ver Cap. 40 y 41) 

El lugar donde se encontrasba el Templo que Salomón le edificó a Jehová, (y en el que luego el Templo fuera reedificado) es exactamente donde los árabes (especialmente palestinos) edificaron uno de los monumentos religiosos que para ellos tiene más significado. Para los árabes el Domo o la Mezquita de la Roca es un lugar sagrado. ¡Ahora que los Judíos desean construir un nuevo templo, por supuesto los árabes se oponen! 

Jerusalén fue reconquistada por los israelies durante la guerra de las dos semanas en 1967. La mezquita fue construida en dicho lugar - durante la ocupación árabe de Jerusalén - ya que ellos pensaron que si su templo (dedicado a Alá y a su profeta Mahoma ) ocupaba el lugar donde antes se encontraba el templo de los judíos, lograrían anular la posibilidad de la reconstrucción de otro templo dedicado al Dios de los judíos. 

Durante su visión, el profeta Ezequiel (cap. 40 y 41) ve una pared alta que divide el templo de lo que él llama "una serie de edificios que parecian una ciudad." Evidentemente el profeta debió haber visto el Domo o la Mezquita de la Roca o del Monte. Esto prueba que el nuevo Templo ha de ser construido al lado de la Mezquita. Al lado de la Mezquita de la Roca o del Monte existe un pedazo de tierra vacante, el cual al medirlo resultó tener las dimensiones suficientemente exactas como para que se construya una edificación como el templo profetizado por Ezequiel. Los judíos poseen una porción sustancial del capital activo de paises tan poderosos como los Estado Unidos. 

Ahora bien, qué nos dice la Biblia acerca de ésta paz: "Cuando el hombre diga Paz y Seguridad entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina…" (1 Tesalonisenses. 5:3)." ¡La profanación del Templo Sagrado de Dios por parte del anticristo es una de la señales de que el fin de la tierra tal y como hoy la conocemos está extremadamente cerca! 


¿QUE TIENE QUE VER LA CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO TEMPLO EN JERUSALÉN CON LA SEGUNDA VENIDA DE JESUCRISTO?

Las Sagradas Escrituras nos indican que en los días del fin habrá un solo gobierno (el Anticristo), con una sola moneda, una sola religión y todos tendrán que aceptar que se le coloque dicho número para poder comprar o vender. (Ver Apoc. 13).

Un gobierno único dominará a todo el mundo y después de que la tierra y sus habitantes pasen por muchos sufrimientos, sucederá algo que Jesús mismo, ¡en persona! nos explica de la manera siguiente: 

"El profeta Daniel escribió acerca del horrible sacrilegio. Cuando ustedes lo vean en el lugar santo - el que lea entienda -, (aquí Jesús evidentemente se refiere el Templo) entonces los que estén en Judea, que huyan a las montañas, y el que esté en la azotea de su casa que no baje a sacar nada; y el que esté en el campo, que no regrese ni aun a recoger su ropa. ¡Pobres mujeres aquellas que estén embarazadas o tengan niños de pecho!. Pidan ustedes a Dios que no hayan de huir en el invierno ni en el día de reposo, porque habrá entonces un sufrimiento tan grande como nunca lo había habido desde el comienzo del mundo ni lo habrá después. Y si Dios no acortara ese tiempo, no se salvaría nadie; pero lo acortará por amor a los que ha escogido (Mateo 24:15-22)." Nótese que el mismo Señor nos dice que cuando el enemigo de Dios cometa el horrible sacrilegio (Sacrilegio significa " Lesión o profanación de cosa o lugar sagrado"), tales cosas sucederán. 

Es asombroso comprobar cómo los esfuerzos por reconstruir el Templo hacen cada vez más cercano el cumplimiento de esta profecía. Para la mitad del período de los últimos 7 años de la era actual, vale decir, tres y medio años después del rapto de la iglesia, el Templo estará listo y el falso profeta ofrecerá sacrificios allí, dando inicio a los últimos tres años y medio de la historia, en lo que conocemos como "La gran tribulación".

Los preparativos están muy avanzados, tanto para la reconstrucción del Templo, como para los sacrificio s que se ofrecerán en él. ¡El cumplimiento de esta profecía, y por ende, del regreso de Jesús está cercano!

lunes, 4 de noviembre de 2013

Israel: Cumplimiento de Profecías



La fundación en Palestina de un Hogar Nacional para los judíos en 1948, electrificó el cerebro de la gente pensante del mundo. Los logros agrícolas, culturales, científicos, industriales, tecnológicos y militares, de los modernos israelíes, no han pasado desapercibidos ante la asombrada humanidad. 

El audaz comando israelí que el 4 de julio de 1976 rescató 103 rehenes de un avión comercial pirateado hasta el aeropuerto de Entebe en Uganda; la destrucción relámpago de un reactor nuclear en las afueras de Bagdad, Irak, el 7 de junio de 19811, y otros actos audaces ejecutados por Israel, han inyectado una dosis fuerte de emociones varias al corazón del hombre universal. 

Mientras Israel es para algunos el milagro de la profecía y el cumplimiento de las promesas o pactos que Dios hizo con los patriarcas, para otros el Israel de hoy es una entidad desligada de Dios y divorciada de las intrincaciones proféticas de la Biblia. 

Está de moda hablar del “Israel Antiguo” y del “Israel Moderno” como dos entidades diferentes, desarticuladas, sin relación la una con la otra. Modernamente hay los que consideran un acto de audacia intelectual personal el poner en dudas el derecho del Israel de hoy a llamarse “pueblo escogido”, y se cuestiona seriamente si la Tierra Prometida al Antiguo Israel le pertenece al Moderno Israel. 

Lo que más sorprende es encontrar cristianos destacados comulgando con ideas que ponen bajo escrutinio la moralidad misma de la existencia de Israel como nación. En su libro “El Horno del Señor – Reflexiones sobre la Redención de la Ciudad Santa”, su autora, cita con profusión las opiniones de los que descalifican a Israel y quienes ponen en tela de juicio su derecho a una existencia nacional. La autora, si bien no define con claridad su posición personal, permite creer que está del lado de los impugnadores debido a la abultada carga de sus profusas citas reflejando la opinión de los enemigos de Israel. 

Profecías sobre el regreso de Israel a tierra santa

Un alegato favorito de ese campo pensante dice que las profecías concernientes al regreso de Israel a la tierra se cumplieron cabalmente cuando en el año 538 A.C. se produjo el regreso de los judíos de la cautividad babilónica. El regreso fue permitido por un edicto del rey Ciro. Si al lector le queda alguna duda  sobre si las profecías del antiguo Testamento son ‘historia’ o si todavía tienen ‘perspectiva futura’, abra su Biblia al profeta Amós, capítulo nueve, y lea allí los versículos 14 y 15. Dicen estos versículos así: “Y tornaré el cautiverio de mi pueblo Israel”, - o como dicen otras versiones – “cambiaré la fortuna o suerte de Israel, y edificarán las ciudades asoladas y las habitarán; y plantarán viñas, y beberán el vino de ellas; y harán huertos y comerán del fruto de ellos. Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les di, ha dicho Jehová Dios tuyo”. 

De las diez promesas contenidas en esta profecía, sólo la primera “los traeré de la cautividad”, puede decirse, si se quiere, que se cumplió a cabalidad con el regreso de Babilonia. En contraste, con el regreso que se ha venido produciendo desde el año mil ochocientos, ha sido evidente el trabajo de los judíos por reedificar y reinstaurar la vida en las ciudades antiguas y asoladas como dice la profecía. Tan literal ha sido este esfuerzo, que hasta el nombre antiguo ha sido preservado para estas ciudades. 

Lo mismo es cierto también de las promesas restantes en esta profecía. Note con especialidad la última parte del versículo quince: “Los plantaré sobre su tierra y nunca serán arrancados de su tierra. . .” Pero . . . ¡Los judíos volvieron a ser arrancados después del regreso de Babilonia! En el año 70 de la era cristiana, las hordas romanas destruyeron a Jerusalén y el templo. Tres años más tarde los romanos conquistaron la fortaleza Masada. 

Alrededor del año 132 de la era cristiana hasta el 135, se llevó a cabo la última rebelión judía contra los romanos encabezada por Simón Barcochbá. A raíz de estos acontecimientos, los romanos expulsaron a los judíos de Jerusalén, y les prohibieron regresar allí o encarar la muerte. Los romanos cambiaron hasta la fisonomía de la ciudad, y le cambiaron el nombre de Jerusalén por Aelia Capitolina. Por cierto, Israel cesó como nación para convertirse en una provincia romana a la cual llamaron Siria-Palestina. Esta expulsión comenzó el Galut o Diáspora o dispersión de los judíos que ha duró casi dos mil años. Los judíos fueron literalmente “arrancados” de la tierra que Jehová les dio. Es claro, entonces, que la profecía de Amos 9 no apuntaba hacia el regreso de Babilonia sino que Amós hablaba para nuestros tiempos. 

Estudiando los profetas del antiguo Pacto, uno llega a la conclusión de que ellos hablaron de dos restauraciones de Israel a su tierra. La primera restauración tuvo cumplimiento al regreso del exilio babilónico. La otra comenzó con las primeras olas de inmigrantes venidos de Rusia alrededor de 1882, 1884, y fechas sucesivas. Los historiadores judíos hablan de siete aliyahs u olas de regreso y afirman que desde el principio de estas aliyahs en 1882, hasta la fundación del Estado de Israel en 1948, regresaron a Palestina 550.000 judíos. En los primeros seis años después de la declaración de la independencia de Israel, y la promulgación de la “Ley del Retorno”, 727.00 judíos más ingresaron a Palestina. Y así las ‘aliyahs’ han seguido y seguirán sus movimientos ondulantes hasta hacerse completa. 

Para fortalecer esta argumentación, citaremos ahora el capítulo 11:11 del profeta Isaías, que lee así: “Acontecerá en aquel tiempo (entiéndase tiempo del fin) que Jehová extenderá a poner otra vez su mano para rescatar las religuias o remanentes o resto de su pueblo que fueron dejadas en Asiria, en el Alto y el Bajo Egipto, Etiopía, Persia, Caldea, y Amath y de las Islas del Mar. Y levantará pendón a las gentes, y juntará a los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá DE LOS CUATRO CANTONES DE LA TIERRA”. Note tres cosas sin ir más lejos: primero, el hecho de que JEHOVÁ volverá a extender su mano, es decir, Jehová lo hará una segunda vez. Segundo, el regreso de Babilonia fue solamente parcial, ya que se necesitó de una segunda “extensión” de la mano de Jehová sobre su pueblo. Tercero, los desterrados han estado regresando de muchos lugares, de los CUATRO CANTONES DE LA TIERRA, y de las islas de la Mar Océana y no de Babilonia sólo. Babilonia (Caldea) es sólo parte del conjunto de naciones desde donde los judíos regresarían. 

El carácter de esta ‘aliyah’ de que nos habla Isaías es, pues, universal. Los profetas Ezequiel, Oseas, Amós, Miqueas, Sofonías, Zacarías y Jeremías armonizan con Isaías en cuanto a que esta última ‘aliyah’ es universal. En conclusión, la restauración de los hijos de Abraham a su tierra después de la cautividad babilónica no es la misma que la restauración o regreso universal en ‘aquel tiempo’, o sea el tiempo del fin. Por ende, no se puede divorciar a un Israel del otro. Hay un solo Israel para quien Dios ha prometido una fenomenal restauración en el tiempo del fin. La Biblia nunca falla. Lo que ha predicho sobre Israel se ha cumplido en el pasado, se cumple en el presente y tendrá cabal cumplimiento en el porvenir. 


domingo, 3 de noviembre de 2013

Benjamin Netanyahu en la ONU: “Se están cumpliendo las profecías bíblicas en nuestros días”

"Dado que las profecías se cumplen en nuestros días. Señoras y señores, el pueblo de Israel ha vuelto a casa, y nunca serán arrancados de nuevo”, sentenció el primer ministro de Israel.



Las palabras del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ante la ONU pueden haber presagiado la guerra de Gog y Magog. Aunque las encuestas indican que menos de la mitad de la población de Israel, creen en la profecía bíblica, la cuestión religiosa siempre ha sido crucial para el estado judío. 

Cuando Netanyahu, habló en la Asamblea General de la ONU, el 01 de octubre, los medios de comunicación destacaron sólo los dos primeros tercios de su discurso. Netanyahu, habló durante media hora. Gran parte de lo que se dijo fue que Israel atacará a Irán en cualquier momento. Este fue el foco de la mayoría de sus colocaciones. El resto eran consideraciones sobre un viejo tema: Palestina. 

Lo que sorprendió a muchos fueron los últimos minutos de su discurso. En pocas palabras, el primer ministro cree que Irán no es confiable y su reciente conciliatoria es una estrategia para ocultar sus armas. En este momento, es la mayor amenaza para la paz mundial. Si otros países no quieren enfrentarse a él en una postura rígida, Israel está dispuesto a defenderse. 

A lo largo de su discurso, Netanyahu, citó los relatos del Antiguo Testamento que habla sobre Ciro, rey de Persia [ahora Irán] que hace unos 2.500 años llevó al exilio al pueblo judío en Babilonia. También permitió el regreso de los israelitas a su tierra para reconstruir el templo de Jerusalén. Para él, la amistad secular entre los dos pueblos se rompió en 1979, cuando ocurrió la Revolución Islámica en Irán, encabezada por el ayatolá Jomeini. 

Desde entonces, el gobierno iraní religioso musulmán, se ha aliado con los mayores enemigos de Israel, como son los países árabes. Sin embargo, Netanyahu, alertó que Irán y Rusia son partidarios de la Gran Guerra en Siria, donde se utilizaron armas químicas. A partir de entonces, habló de su intención de tener paz con los palestinos de que haya “reconocimiento mutuo, en el que un estado palestino desmilitarizado reconoce al estado judío de Israel. Resaltando que “Israel es todavía una nación próspera con capacidad para defenderse”. 

Por último, Netanyahu, utilizó un tono inesperado. “Dado que las profecías se cumplen en nuestros días. Vemos que serán realizadas como profecías. Como el profeta Amos [9:14-15] dijo: Y traeré del cautiverio a mi pueblo Israel, y edificarán ellos las ciudades asoladas, y las habitarán; plantarán viñas, y beberán el vino de ellas, y harán huertos, y comerán el fruto de ellos. Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les di, ha dicho Jehová Dios tuyo. “Señoras y señores, el pueblo de Israel ha vuelto a casa, y nunca serán arrancados de nuevo” sentenció. Para muchos teólogos, el escenario se basa hoy en día, en comparación con el texto de Ezequiel 38-39, apuntando a lo que la Biblia dice acerca de cómo será la guerra de Gog y Magog. Donde las grandes naciones del mundo se unirán para pelear contra Israel.

El renacimiento de Israel en 1948




En el año 1948 las Naciones Unidas aceptaron la validez del Estado Judío llamado Israel. La creación del estado judío cumplió una profecía de suma importancia en el escenario profético, ya que la creación de Israel cumplió varias profecías.

Una de estas profecías se encuentra en los Salmos y otra se encuentra contenida en la enseñanza sobre la higuera en Mateo 24:32.

Si partimos de la interpretación de que la Higuera representa a Israel, cuando las hojas estén tiernas y el verano se acerque podría referirse al final de la era de la Iglesia. En tal enseñanza se nos dice que la generación que presencie el nacimiento de la higuera (Israel), no "pasará" sin que todas los acontecimientos reservados para la Gran Tribulación (Mateo 24) sucedan.

Algunos sostienen que una generación es 70 ó 100 años. Pero aunque Israel era una nación, Jerusalén todavía no era su capital. Israel recobró a Jerusalén a principios de los 60 y muchos analistas proféticos consideran que es a partir de ese momento cuando debemos comenzar a contar la "generación" para que "esas cosas comiencen a suceder".

Aún así podemos establecer dos grandes verdades:

Primero: Es Israel el reloj de los tiempos, y su destino marca el destino de la humanidad.

Segundo: El regreso de Cristo está muy cerca.